El único punto de venta que entiende la palabra “huésped”
Tu restaurante no compite con el de enfrente. Compite con el servicio a la habitación y con que el huésped se vaya a cenar afuera.
El dolor
Vendes principalmente a tu propio huésped, pero tu punto de venta no sabe quién es. El cargo al cuarto se apunta en papel y alguien lo captura en recepción a las once de la noche. A veces lo captura mal. A veces no lo captura. Y a fin de mes el gerente descubre que el restaurante “vendió menos” de lo que sirvió.
Lo que cambia
El consumo cae al folio en el segundo en que se cobra, con el convenio aplicado, el impuesto repartido y la referencia cruzada hacia la comanda. Al día siguiente no hay nada que conciliar, porque nunca hubo dos registros que conciliar.
Tres funciones que importan aquí
Cargo a la habitación con verificación de estancia
Solo aparecen habitaciones con huésped adentro. El consumo cae al folio en el segundo en que se cobra, con la referencia cruzada hacia la comanda.
Consumo de alimentos y bebidas por habitación ocupada
De cada cien huéspedes que durmieron contigo, sabes cuántos cenaron contigo.
Caja del restaurante separada de la de recepción
Cada caja cuadra lo suyo. Al día siguiente no hay nada que conciliar, porque nunca hubo dos registros.
Preguntas frecuentes
¿Puedo cobrar también a quien no está hospedado?
Sí, es un restaurante normal para el público.
¿Y si el huésped ya se fue y dejó un consumo?
No puede pasar: solo aparecen habitaciones con huésped adentro.
¿Los desayunos incluidos cuentan?
Se registran con valor aunque no se cobren, para que sepas cuánto te cuestan.
La pregunta que cierra la venta: de cada cien huéspedes que durmieron contigo anoche, ¿cuántos cenaron contigo? Si tu sistema no te lo dice, no lo puedes subir.
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