Todo tu restaurante vive en Inn.
Inn Restaurant nació dentro de un hotel. El consumo llega al folio del huésped, respeta el convenio de su empresa y cuadra la caja del restaurante sin que nadie concilie nada.
Cobrar Mesa 4Total $1,240
Reconocido en el mundo, probado en operación
Primer lugar mundial en el programa de turismo rural de ONU Turismo. Caso de estudio en IE University, Madrid. Operación real en doce países, de Londres a la Patagonia.
ONU Turismo
Primer lugar mundial en el programa de turismo rural.
IE University, Madrid
Caso de estudio de la escuela de negocios.
Doce países
Operación real, de Londres a la Patagonia.
Dos sistemas son dos verdades
El punto de venta cierra su día. El hotel cierra el suyo. Entre los dos hay un archivo, una conciliación y una discusión. Cada mes.
¿El cargo al cuarto se apunta en papel?
Entonces alguien lo captura a las once de la noche. A veces mal. A veces nunca.
¿La empresa recibe su estado de cuenta con el bar incluido?
Reclama, se detiene el pago del grupo entero y la cobranza se atrasa semanas por una cerveza.
¿Recepción y el restaurante comparten cajón?
El corte no cuadra y nadie sabe de quién es la diferencia.
¿El consumo a crédito nunca llega a cuentas por cobrar?
La empresa acumula deuda que no consume su línea.
¿Se puede cerrar una cuenta sin cobrarla?
La venta desaparece del corte y el faltante no tiene explicación.
¿La cortesía se autoriza de palabra?
Nadie sabe cuánto se regaló el mes pasado ni quién lo autorizó.
La solución en cuatro movimientos
Del pedido a la cobranza, sin capturar nada dos veces.
Se ordena
El mesero levanta el pedido en cualquier dispositivo y la cocina lo ve en el instante.
Se decide quién paga
El huésped elige pagar ahí o cargarlo al cuarto. Si lo carga, el sistema verifica que esté hospedado y el convenio de su empresa decide qué cubre.
Se cuadra la caja
El cobro entra al cajón de su punto de consumo, con su método y el nombre de quién cobró.
Se cobra
Lo que quedó a crédito ya está en cartera, envejeciendo y consumiendo la línea de la empresa.
Mesa, mostrador, domicilio y habitación. La misma pantalla, el mismo corte.
Los sistemas de restaurante venden tres modos. Al cuarto le llaman integración.
Mesa
Levanta desde la mesa, con tiempo abierto a la vista y candado contra doble apertura.
Para llevar
Venta de mostrador en un toque, con cálculo de cambio.
A domicilio
El pedido nace en la misma bandeja y cierra en el mismo corte.
A la habitación
El pedido va a cocina y se carga al folio con la habitación validada.
No es un punto de venta con integraciones. Es un hotel completo con punto de venta.
Recepción, folios, cuentas de empresa, cobranza, motor de reservas, conector de agencias, sitio web, CRM, lealtad, reseñas, inteligencia de negocio y reportería contable. Todo en la misma base de datos que tu restaurante.
Punto de venta
Rápido para el mesero. Exacto para el contador.
Pantalla de cocina
La comanda llega a la cocina antes que el mesero.
Cargo a la habitación
La forma de pago que ningún punto de venta genérico tiene.
Caja y cortes
Cada punto de consumo cuadra su propio cajón.
Cuentas de empresa
Del consumo al cobro, sin capturarlo dos veces.
Reportes
Los números con los que se comparan los hoteles del mundo.
Los detalles que se notan a media operación
La especificidad es la prueba: nadie inventa veinticinco detalles así de finos.
Tu contralor no quiere otro tablero. Quiere USALI.
Consumo de alimentos y bebidas por habitación ocupada, desempeño por punto de venta, utilidad por habitación disponible y balance de comprobación. El idioma con el que se comparan los hoteles del mundo.
Encuentra tu operación
No vendemos lo mismo a un bar de alberca que a una cocina fantasma.
Lo que preguntan antes de la demo
¿Por qué elegir Inn Restaurant en vez de otro punto de venta?
Porque si tu restaurante está dentro de un hotel, la mitad de tu operación no es el restaurante. Es el folio, el convenio de la empresa, la caja separada de recepción y la cobranza. Ningún punto de venta genérico hace eso sin integrarse con otro sistema, y esa integración es un contrato, una cuota y un punto de falla.
¿Sirve si mi restaurante no está en un hotel?
Sí. Levantar, enviar a cocina, dividir, cobrar y cuadrar funciona igual. Simplemente no usas la parte hotelera. Y si algún día abres hospedaje, ya está.
¿Necesito comprar hardware?
No. Corre en el navegador de cualquier tablet, computadora o teléfono. Si ya tienes terminales, úsalas.
¿Me obligan a usar su procesador de pagos?
No. No cobramos un porcentaje de tus ventas y no te atamos a un procesador.
¿Cuánto tarda la implementación?
Días. Cinco días de calendario en la mayoría de los casos, sin cerrar el restaurante.
¿Cobran por usuario?
No. Da de alta a todo tu personal, cada quien con sus permisos. Un sistema que cobra por usuario es un sistema donde la gente comparte contraseñas.
¿Funciona sin internet?
Hoy requiere conexión. La operación sin conexión está en la hoja de ruta. Preferimos decirlo aquí y no en la instalación.
¿Mis datos son míos?
Sí. Exportables cuando quieras, en formato abierto, sin penalización.
Tu restaurante ya vende bien. Falta que el sistema lo sepa.
Quince minutos, con tu carta y tus mesas. Sin instalar nada.