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El bar del hostal: la mitad de los ingresos y el peor controlado

En un hostal el bar no es un complemento: es el lobby, la sala y el lugar donde el huésped decide si se queda una noche más. Aquí está cómo controlarlo cuando la habitación tiene ocho camas, cada cama es un folio y el huésped no habla tu idioma.

En un hostal el bar es el lugar donde pasan las cosas. Ahí se conocen los huéspedes, ahí se organiza la salida de mañana y ahí se decide quedarse una noche más. También es el lugar donde una cerveza sale de la hielera sin comanda, donde la cuenta de la cama 4 se mezcla con la de la cama 6 y donde el huésped que no habla tu idioma paga lo que entendió, no lo que consumió.

Por qué el bar pesa tanto en el hostal

Un hotel de cuarenta habitaciones vende noches y, además, alimentos y bebidas. Un hostal de sesenta camas vende noches a un precio bajo por cama y vive de lo que pasa después del check-in. El huésped de hostal cena en el bar porque es más práctico que salir, bebe en el bar porque ahí están los demás, y desayuna en el bar porque el desayuno viene incluido y quiere un café más.

Eso hace que el bar sea, en muchos hostales, el segundo ingreso más grande y en algunos el primero. Y también hace que sea el peor controlado, porque el que lo atiende suele ser la misma persona que hace el check-in, contesta el teléfono y explica cómo llegar a la estación. La barra no tiene un bartender; tiene un recepcionista que también sirve cervezas.

Por eso el control del bar del hostal no es un tema de vigilancia. Es un tema de diseño: que comandar una cerveza sea más rápido que sacarla de la hielera sin anotar, y que la cuenta del huésped se arme sola con su nombre y su cama.

El problema de la cama compartida: el folio no es la habitación

En un hotel, el cargo va a la habitación porque la habitación es una unidad de facturación: una reserva, un folio, un pagador. En un hostal con dormitorios compartidos eso no funciona. La habitación 3 tiene ocho camas, ocho huéspedes que llegaron en días distintos, con reservas distintas, y que se van en fechas distintas. Cargar “a la habitación 3” no significa nada.

La unidad de facturación en el hostal es la cama, y el folio es del huésped que la ocupa. Cuando el huésped de la cama 3-4 pide una cerveza, el cargo va al folio de esa persona, con su nombre y su fecha de salida, no a la habitación. Y cuando la cama 3-4 se libera y entra otro huésped, el folio anterior ya cerró y el nuevo empieza en cero.

Esto parece obvio y es el error más común del hostal que adopta un sistema pensado para hoteles: el sistema pide “número de habitación” y la recepcionista escribe “3”. A la salida, ocho huéspedes discuten quién se tomó qué. Por qué un campo de texto no basta para cargar a la habitación lo explicamos en otro artículo (Cargo a la habitación: por qué un campo de texto no basta), y en el hostal la razón se multiplica por el número de camas.

Cuenta individual: cómo se identifica al huésped en la barra

Si el folio es por huésped, la barra necesita identificar al huésped en segundos. Hay tres formas que funcionan en un hostal, y se pueden combinar.

  • Por nombre y cama: el mesero escribe las primeras letras del nombre y el sistema muestra al huésped con su cama, su foto si la tomaron en el check-in y su fecha de salida.
  • Por brazalete o llave: el hostal entrega una pulsera o tarjeta al registrar, y la barra la lee para abrir la cuenta correcta sin preguntar nada.
  • Por el propio celular del huésped: escanea el código de la barra, ve la carta en su idioma y pide; el pedido llega ligado a su folio porque se identificó al registrarse.

En los tres casos el sistema verifica que la estancia esté activa. Un huésped que ya hizo el check-out y sigue en el bar no puede cargar a un folio cerrado; paga en el momento. Y un huésped con estancia activa puede tener un límite de crédito en su folio, por ejemplo el equivalente al depósito que dejó, para que la cuenta del bar nunca supere lo que el hostal puede cobrar.

La cuenta compartida que sí existe

Hay un caso legítimo de cuenta compartida: el grupo de amigos que viaja junto y quiere una sola cuenta. Eso no es “cargar a la habitación”; es abrir una cuenta de grupo con un pagador definido, ligada a los folios de sus integrantes. El sistema sabe quién paga, y los demás folios quedan limpios.

La carta en tres idiomas para un huésped que no habla el tuyo

El huésped de hostal viene de cualquier parte del mundo. Muchos no hablan tu idioma y algunos no hablan inglés tampoco. En una barra atendida por una persona que también hace check-in, cada pedido en otro idioma es un minuto de señas y un margen de error en lo que se sirvió y lo que se cobró.

La carta digital resuelve la mitad del problema: el huésped escanea el código, elige su idioma entre los que el hostal cargó y pide con fotos y precios claros. El pedido llega a la barra en el idioma del equipo, con el nombre interno del producto, ligado al folio del huésped. Nadie tradujo nada en la barra. Cómo se arma esa carta la explicamos en la página de menú digital (Menú digital).

La otra mitad la resuelve el folio. Cuando el huésped ve su cuenta en su idioma, con cada bebida, la hora y el precio, deja de discutir. La discusión en el check-out de un hostal casi nunca es por el precio; es porque el huésped no sabe qué le están cobrando.

Los cinco huecos por los que se escapa el bar del hostal

  • La cerveza de la hielera que sale sin comanda porque “ahorita la anoto”, y nunca se anota.
  • La hora feliz aplicada a mano, con un descuento que cada recepcionista calcula distinto.
  • El voluntario o el huésped que ayuda en la barra a cambio de la cama y sirve sin registrar.
  • Las cuentas abiertas que nadie cerró antes del check-out, y que se van con el huésped a las seis de la mañana.
  • Las propinas y las ventas en el mismo frasco, que al corte nadie puede separar.

Ninguno de los cinco es un robo. Son cinco consecuencias de tener una barra sin comanda atendida por gente que hace otras tres cosas al mismo tiempo. La solución no es contratar un bartender; es que la comanda sea tan rápida que anotar sea el camino corto. Los huecos de un hotel completo los repasamos en otro artículo (Los ocho lugares por donde se pierde consumo en un hotel).

Un ejemplo ilustrativo con números

Las cifras que siguen son inventadas para mostrar el cálculo. No son datos de mercado ni de ningún hostal. Supongamos un hostal de 60 camas con 70 % de ocupación: 42 camas ocupadas cada noche. La mitad de esos huéspedes consume en el bar, es decir 21, con dos bebidas de 50 cada uno.

ConceptoCálculoResultado
Camas ocupadas por noche60 × 0.7042
Huéspedes que consumen en el bar42 × 0.5021
Venta del bar por noche21 × 2 bebidas × 502,100
Venta del bar al mes2,100 × 3063,000
Bebidas sin comanda: 1 de cada 1063,000 × 0.106,300
Cuentas abiertas que se fueron sin pagar: 2 por semana de 1002 × 100 × 4800
Ejemplo ilustrativo con cifras inventadas para mostrar la mecánica. El hostal del ejemplo deja de registrar 7,100 al mes entre los dos huecos.

En el ejemplo, el bar vende 63,000 al mes y el hostal pierde el registro de 7,100 sin que nadie haya robado nada. Con la comanda ligada al folio por cama y las cuentas cerradas antes del check-out, esos 7,100 aparecen en el corte. Y aparece algo más valioso: el dato de que 21 de 42 huéspedes consumen en el bar, que es el indicador con el que decides si abres más temprano o cambias la carta.

El corte cuando el que atiende también hace check-in

En el hostal la caja del bar y la caja de recepción suelen ser la misma persona y a veces el mismo cajón. Eso no es un problema si el sistema separa los dos puntos de consumo en el corte: lo que entró por hospedaje y lo que entró por bar se reportan aparte, aunque los haya cobrado la misma persona en el mismo turno.

El corte por punto de consumo tiene otra ventaja en el hostal: el turno de noche. El recepcionista nocturno atiende la barra hasta que cierra y después hace check-ins de madrugada. Si su corte separa bar y hospedaje, el gerente sabe a la mañana siguiente cuánto vendió el bar de noche, que es cuando más se vende y menos se controla. La guía completa del corte está en otro artículo (Guía del corte de caja por punto de consumo en un hotel).

Qué reporte mirar cada semana

Tres números bastan para el bar del hostal: la venta del bar por cama ocupada, el porcentaje de huéspedes con al menos un consumo en el bar, y la diferencia entre el inventario teórico de cervezas y el físico. El primero te dice cuánto, el segundo cuántos, y el tercero cuánto se fue sin comanda. Los tres salen del mismo registro, y ninguno sale de una libreta.

En corto

En el hostal el folio es del huésped y de su cama, no de la habitación, y la cuenta del bar se arma con ese folio en segundos, en el idioma del huésped. Con la comanda más rápida que la hielera y el corte separado de recepción, el bar deja de ser el ingreso peor controlado del hostal.

Qué hacer esta semana

  1. Cuenta cuántas cuentas abiertas del bar quedaron sin cerrar en los check-outs de la última semana.
  2. Define la unidad de cargo de tu hostal como folio por huésped y cama, y deja de usar el número de habitación como referencia.
  3. Carga tu carta del bar en al menos tres idiomas con fotos y precios, y pon el código en la barra y en cada dormitorio.
  4. Separa el frasco de propinas del cajón de ventas y registra la hora feliz como regla en el sistema, no como cálculo manual.
  5. Haz un inventario físico de cervezas el lunes y compáralo contra lo comandado en la semana.

Inn Restaurant liga cada consumo del bar al folio del huésped y su cama, muestra la carta en el idioma que el huésped elija y cierra el corte del bar aparte del de recepción, aunque los atienda la misma persona. Si quieres verlo con tu hostal, la demo de 15 minutos se agenda en la página de contacto (contacto). Y en la página de hostal (Hostal) está el detalle de cómo se configura por cama.

El restaurante de tu hotel ya vende bien. Falta que el hotel lo sepa.

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